"REVISTA LITERARIA."
++++ RELATOS ++++
· - · - POESIAS - · - ·
** Relatos de autores consagrados.**
>>>Poesias de autores famosos. <<<
.·´¯`·->Minis poemas<-·´¯`·
///// Leyendas Urbanas \\\\\
()()() Letras con ritmo ()()()
[][][][]Chistes graficos.[][][][][]
Chistes
A UN BUEN GUIONISTA
Mitos

<><>=>Trivial<=<><>
>>>Poesias de autores famosos. <<<

imagen
Al brillar un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!

La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es morir!

Gustavo Adolfo Bécquer
En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

Gloria Fuertes
Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?

Gustavo Adolfo Bécquer
¿No cesará este rayo que me habita
El corazón de exasperadas fieras
Y de fraguas coléricas y herreras
Donde el metal más fresco se marchita?.

¿No cesará esta terca estalactita
De cultivar sus duras cabelleras
Como espadas y rígidas hogueras
Hacia mi corazón me muge y grita?.

Este rayo ni cesa ni se agota:
De mí mismo tomó su procedencia
Y ejercita en mí mismo sus furores.

Esta obstinada piedra de mí brota
Y sobre mí dirige la insistencia
De sus lluviosos rayos destructores.

Miguel Hernandez
Tu pupila es azul y, cuando ríes,
su claridad süave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul y, cuando lloras,
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una vïoleta.

Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

Gustavo Adolfo Bécquer
Si mi voz muriera en tierra,
Llevadla al nivel del mar
Y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
Y nombradla capitana
De un blanco bajel de guerra.
Oh mi voz condecorada
Con la insignia marinera:
Sobre el corazón un ancla
Y sobre el ancla una estrella
Y sobre la estrella el viento
Y sobre el viento una vela.

Rafael Alberti
Me gusta ver el cielo
Con negros nubarrones
Y oír los aquilones
Horrísonos bramar,
Me gusta ver la noche
Sin luna y sin estrellas,
Y sólo las centellas
La tierra iluminar.

Me agrada un cementerio
De muertos bien relleno,
Manando sangre y cieno
Que impida el respirar,
Y allí un sepulturero
De tétrica mirada
Con mano despiadada
Los cráneos machacar.

Me alegra ver la bomba
Caer mansa del cielo,
E inmóvil en el suelo,
Sin mecha al parecer,
Y luego embravecida
Que estalla y que se agita
Y rayos mil vomita
Y muertos por doquier.

Que el trueno me despierte
Con su ronco estampido,
Y al mundo adormecido
Le haga estremecer,
Que rayos cada instante
Caigan sobre él sin cuento,
Que se hunda el firmamento
Me agrada mucho ver.

La llama de un incendio
Que corra devorando
Y muertos apilando
Quisiera yo encender;
Tostarse allí un anciano,
Volverse todo tea,
Y oír como chirrea
¡Qué gusto! ¡qué placer!.

Me gusta una campiña
De nieve tapizada,
De flores despojada,
Sin fruto, sin verdor,
Ni pájaros que canten,
Ni sol haya que alumbre
Y sólo se vislumbre
La muerte en derredor.

Allá, en sombrío monte,
Solar desmantelado,
Me place en sumo grado
La luna al reflejar,
Moverse las veletas
Con áspero chirrido
Igual al alarido
Que anuncia el expirar.

Me gusta que al Averno
Lleven a los mortales
Y allí todos los males
Les hagan padecer;
Les abran las entrañas,
Les rasguen los tendones,
Rompan los corazones
Sin de ayer caso hacer.

Insólita avenida
Que inunda fértil vega,
De cumbre en cumbre llega,
Y arrasa por doquier;
Se lleva los ganados
Y las vides sin pausa,
Y estragos miles causa,
¡Qué gusto! ¡qué placer!.

Las voces y las risas,
El juego, las botellas,
En torno de las bellas
Alegres apurar;
Y en sus lascivas bocas,
Con voluptuoso halago,
Un beso a cada trago
Alegres estampar.

Romper después las copas,
Los platos, las barajas,
Y abiertas las navajas,
Buscando el corazón;
Oír luego los brindis
Mezclados con quejidos
Que lanzan los heridos
En llanto y confusión.

Me alegra oír al uno
Pedir a voces vino,
Mientras que su vecino
Se cae en un rincón;
Y que otros ya borrachos,
En trino desusado,
Cantan al dios vendado
Impúdica canción.

Me agradan las queridas
Tendidas en los lechos,
Sin chales en los pechos
Y flojo el cinturón,
Mostrando sus encantos,
Sin orden el cabello,
Al aire el muslo bello
¡Qué gozo! ¡qué ilusión!.

José de Espronceda
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!

Gustavo Adolfo Becquer
Aunque no nos muriéramos al morirnos,
le va bien a ese trance la palabra: Muerte.

Muerte es que no nos miren los que amamos,
muerte es quedarse solo, mudo y quieto
y no poder gritar que sigues vivo.

Gloria Fuertes
FUE HACE MUCHOS y muchos años,
en un reino junto al mar,
habitó una señorita a quien puedes conocer
por el nombre de Annabel Lee;
y esta señorita no vivía con otro pensamiento
que amar y ser amada por mí.

Yo era un niño y ella era una niña
en este reino junto al mar
pero nos amábamos con un amor que era más que amor
?yo y mi Annabel Lee?
con un amor que los ángeles súblimes del Paraíso
nos envidiaban a ella y a mí.

Y esa fue la razón que, hace muchos años,
en este reino junto al mar,
un viento partió de una oscura nube aquella noche
helando a mi Annabel Lee;
así que su noble parentela vinieron
y me la arrebataron,
para silenciarla en una tumba
en este reino junto al mar.

Lo ángeles, que no eran siquiera medio felices en el Paraíso,
nos cogieron envidia a ella y a mí:?
Sí!, esa fue la razón (como todos los hombres saben)
en este reino junto al mar)
que el viento salió de una nube, helando
y matando mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte que el amor
de aquellos que eran mayores que nosotros?
de muchos más sabios que nosotros?
y ni los ángeles in el Paraíso encima
ni los demonios debajo del mar
separarán jamás mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee:?

Porque la luna no luce sin traérme sueños
de la hermosa Annabel Lee;
ni brilla una estrella sin que vea los ojos brillantes
de la hermosa Annabel Lee;
y así paso la noche acostado al lado
de mi querida, mi querida, mi vida, mi novia,
en su sepulcro junto al mar?
en su tumba a orillas del mar.

Edgar Allan Poe
PABLO NERUDA "20 poemas de amor y una canción desesperada"

Puedo escribir los versos mas tristes esta
noche
escribir, por ejemplo:”la noche esta estrellada
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos mas tristes esta noche
yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos
la bese tanta veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería
como no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos mas tristes esta noche
pensar que no la tengo .Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como el pasto al rocío.

Que importa k mi amor no pudiera guardarla
la noche esta estrellada y ella no esta conmigo.

Eso es todo .A lo lejos alguien canta .A lo lejos
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca
mi corazón la busca y ella no esta conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles,
nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuanto la quise
mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro .será de otro .como antes de mis besos
su voz, su cuerpo claro .sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero,
es tan corto el amor y tan largo el olvido

porque en las noches como esta la tuve entre mis brazos
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor k ella me cause
y estos sean los últimos versos que yo la escribo.